Andar por el mundo dando tropezones
Amigos, hay incontables factores por los que nuestra vida humana es difícil, pero una de ellas es la falta de un esquema con el que podamos basar y contrastar nuestra experiencia. Tenemos muchas religiones y leyes, claro. Pero el problema es que como funcionan con base en prohibiciones y dogmas, se vuelven imposibles de seguir. Esto resulta en frustraciones y mucha energía mental y espiritual contenida que saldrá de alguna forma u otra. Y a menudo es la semilla de malas noticias, porque nos causamos daño a nosotros o a los demás. La vida sin una filosofía, un credo o al menos un decálogo que nos de un terreno sólido que pisar, hace que las cosas no funcionen bien. Vivir aleatoriamente, dando gusto al ego nunca nos ha vuelto mejores personas. Además, la felicidad se aleja cada vez más de nuestras manos. La importancia de seguir una filosofía Tener una filosofía de vida personal es fundamental para navegar en nuestro mundo complejo. Nos ayuda a construir un conjunto de reglas y éticas qu...